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Cómo calcular el tipo de vivienda que te puedes permitir según tu sueldo (mejor ser realista que optimista)

Elena de los Ríos

Puede que este sea un buen momento para plantearse comprar una casa, no tanto por la situación del mercado inmobiliario, que depende mucho de la localidad y la zona, como por los bajos tipos de interés que nos ofrecen ahora los bancos. Antes, sin embargo, de valorar estos factores necesitamos ponernos frente al espejo de nuestra propia capacidad de endeudamiento. Y mucho antes de soñar con metros, terrazas o jardín, tenemos que realizar el cálculo realista de nuestra capacidad de ahorro y gasto. Veamos cómo.

Los expertos inmobiliarios y coach financieros lo tienen clarísimo: para entrar en el mercado hipotecario con la mejor disposición conviene tener una suma ahorrada que equivalga, más o menos, al 35% del valor total de la vivienda que queremos comprar. No es un porcentaje orientativo. Los bancos suelen conceder el 80% del valor de tasación del inmueble, cantidad a la que hay que sumar los gastos de impuestos o notaría que se deriven de la transacción y que pueden llegar al 15% del precio de la casa.

Si ya tenemos los 50.000 o 100.000 euros que cubren esta suma, nos queda calcular hasta dónde podemos endeudarnos para pagar las letras de la hipoteca. Natalia de Santiago, experta en análisis y planificación financiera y autora de 'Invierte en ti' (Ed. Planeta, 2021), recomienda "no gastar más de un tercio de nuestros ingresos netos en vivienda". Además, aconseja que "el precio total de la casa no sea más que cinco veces el salario bruto anual y acabar de pagar la casa antes de la jubilación".

De Santiago pone un ejemplo práctico: "Una pareja ficticia de 35 años, con sueldos brutos de 25.000 euros cada uno, podrían comprarse una casa de 250.000 euros (cinco veces 50.000), siempre que tengan unos ahorros de 75.000 euros para la entrada y los gastos, y pidan una hipoteca a 30 años cuya cuota mensual no supere el 30% de sus ingresos netos, aproximadamente 1.000 euros mensuales. Si no se cumplen estos criterios, lo aconsejable es seguir buscando y vivir de alquiler hasta que se encuentre una vivienda que se adapte mejor a la economía personal".